Era tan pequeño, tan pequeño que se ahogó en la sopa.
 
  Era una pueblo tan pobre, tan pobre que el arco iris salía en blanco y negro.
 
  Era tan vago, tan vago que quería cazar caracoles y se le escapaban de las manos.
 
  Era tan flaca, tan flaca que se comió una lata de garbanzos y parecía un rosario.
 
    Era tan alto, tan alto que siempre tenía una nube en el ojo.