- Mamá, mamá... En el cole me llaman cabezón.
- ¿Y por qué no les pegas?
- ¡porque se meten por calles estrechas!
- Mamá, mamá... ¿Qué es eso?
- La osa mayor.
- ¿Y eso?
- La osa menor; y aléjate, que te van a comer los osos.
- Mamá, mamá... Los niños del cole me dan un chicle si me subo a un árbol.
- Cielo, pero eso es para verte las bragas.
- ya, pero yo soy más lista y me las quito.
- Mamá, mamá... En el colegio dicen que somos unos mafiosos.
- ¡Vaya! Mañana iré yo a arreglar eso.
- Bueno, pero haz que parezca un accidente.
- Mamá, mamá... ¿Las aceitunas tienen patas?
- No, hija.
- pues entonces me he comido una cucaracha.
- Mamá, mamá... ¡Qué buena está la comida!
- pues repite, hija, repite.
- Mamá, mamá... ¡Qué buena está la comida!